La IFSC (International Federation Sport Climbing) apostó en 2007 por desarrollar un rocódromo para las pruebas de velocidad, que respetase siempre las mismas medidas y la ubicación de las presas; de esta manera se abría la época de los récords en la escalada.
El rocódromo ha de tener una altura de 15 mts en la opción más larga y contar con 31 presas (11 pequeñas y 20 grandes) o una altura de 10 mts y contar con 20 presas (8 pequeñas y 12 grandes) en la versión corta.
Otra de las peculiaridades que destacan, es que los colores del rocódromo han de estar dentro de un rango determinado, de manera que el deportista, independientemente de donde se celebre la prueba, siempre se enfrentará a la misma 'pista', tal y como ocurre por ejemplo en el atletismo.
Los paneles han de cumplir con las estrictas exigencias, además de lo dispuesto por la norma europea UNE EN 1272, planteadas desde la federación y Top30 es la única empresa española homologada para su construcción.
Ficha Técnica
Altura: 10 ó 15 mts
Anchura: 3 + 3 mts
Desplome: 5º