Egg es una pequeña localidad austriaca cercana a las fronteras de Alemania y Suiza, en la región de Voralberg.
También allí se requirieron los servicios de TOP30. El objetivo de la instalación solicitada era aprovechar al máximo el espacio disponible, para ello TOP30 adaptó la culminación del rocódromo a la caída de la cubierta del polideportivo, logrando con ello una integración difícil de superar.